Bancos digitales

Todos conocemos los bancos tradicionales y es probable que muchos hayamos tenido alguna experiencia negativa al utilizar sus servicios.

Con promesas de modernización y mejoras, emergen los bancos digitales u online. Estas instituciones financieras emplean la tecnología como una vía para facilitar procesos y reducir costos, concentrando u ofreciendo sus servicios únicamente a través de Internet. 

La pandemia de COVID-19 nos obligó a dar un salto de 5 o 10 años en tan solo algunos meses.

Para negocios y empresas, eso significó la necesidad de enfrentar una transformación digital forzada.

Comerciantes y emprendedores se vieron obligados a migrar sus actividades hacia el mundo digital para seguir funcionando.

Mientras las puertas físicas tuvieron que cerrarse, Internet siguió 100% activa y quienes, hoy, se preparan para la “nueva normalidad”, están ganando una importantísima ventaja competitiva en un futuro próximo. 

A pesar de plantear grandes desafíos, este contexto también trajo oportunidades únicas de crecimiento para muchas industrias.

No es casualidad que el comercio electrónico haya avanzado en un ritmo nunca antes visto. Y tampoco debe sorprendernos que el sector financiero se apoye en la tecnología para adaptarse a las demandas de sus clientes en este momento. 

Igualmente, el crecimiento de las Fintech en Argentina – y alrededor del mundo- viene acompañado de algunos cuestionamientos frecuentes (y relevantes).

¿Son confiables los bancos digitales?

¿Están regulados por las autoridades u organismos financieros a nivel nacional o internacional? ¿Cuáles son las ventajas de las bancas online en comparación con las tradicionales? 

Estas son algunas de las preguntas que intentaremos responder en esta Guía Rápida sobre Bancos Online o Digitales. Sigue leyendo para entender qué son, cuáles son sus beneficios y por qué prometen impulsar la revolución 4.0 en el sector financiero. 

¿Qué son los bancos digitales? 

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Los bancos online o digitales, también llamados de neobancos, consisten en instituciones financieras que prestan servicios a través de Internet.

Por lo tanto, no necesitan contar con sucursales o agencias físicas, concentrando sus operaciones y la atención al cliente en canales digitales.

Este modelo no es totalmente nuevo, ni surgió de un día para el otro.

De hecho, mucha gente había tenido algún contacto con él, antes mismo de que se iniciara la pandemia por coronavirus.

La mayoría de los bancos tradicionales ya ofrecían sus propias plataformas en línea (home banking), donde los clientes podían realizar diversas operaciones bancarias de forma 100% digital. 

Abajo, vemos el ejemplo del Banco de la Provincia de Buenos Aires.

La “Banca Internet Provincia” (BIP) para personas y empresas está incorporada al sitio web de la institución. 

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Además, los clientes pueden utilizar el app ofrecido por el mismo banco (BIP Móvil) para operar desde sus celulares:

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Transferencias, constitución de plazos fijos, compra y venta de moneda extranjera, inversiones en acciones, bonos o fondos comunes (FCI), pagos online y hasta recargas para celulares…

En la imagen, vemos un amplio abanico de operaciones que pueden concretarse virtualmente:

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Estos ejemplos sencillos demuestran que ya veníamos acostumbrándonos a gestionar nuestras finanzas en el mundo digital.

Sin la necesidad de salir de casa y movernos hasta una agencia física de un banco.

Lo que significaba un buen ahorro de tiempo y esfuerzo, además de la practicidad de poder acceder a nuestras cuentas desde cualquier lugar y en cualquier momento. 

Pero los bancos online o e-banking significan dar un paso más hacia el futuro del sector financiero.

No se trata solo de implementar alternativas digitales con la ayuda de la tecnología, sino de adoptar “lo digital” y “lo tecnológico” como “el hogar” de las finanzas. 

En este modelo bancario 100% virtual, los bancos no solo están presentes en Internet, sino que asumen su naturaleza digital.

O sea: nacen, crecen y se desarrollan dentro de los ecosistemas digitales.

Y la tecnología no solo permite que existan, como también que se renueven constantemente para optimizar la calidad de sus servicios, acompañando la evolución del perfil de sus clientes y las demandas que van presentando con el pasar del tiempo. 

¿Cómo funcionan los bancos online y por qué crecen aceleradamente?

Con un banco digital u online, podemos realizar todos los procesos, operaciones y controles a través de Internet.

Desde abrir una cuenta para convertirnos en clientes, hasta operar con diferentes niveles de complejidad y para diferentes finalidades. 

La gran “novedad”, por lo tanto, es que los bancos tampoco requieren infraestructuras físicas para funcionar.

Así como nosotros (clientes) no necesitamos desplazarnos hasta un lugar específico para hacer una transacción financiera, los bancos tampoco necesitan estar físicamente presentes en una ubicación específica para funcionar como instituciones financieras. 

Su licencia les permite abrir las puertas y brindar servicios financieros al público de forma totalmente virtual.

O sea: 100% a través de Internet, utilizando canales, medios y herramientas digitales para mantenerse activos.

De esta manera, no necesitan invertir en oficinas, sucursales o cualquier espacio físico para albergar sus actividades y su personal. 

En la práctica, eso significa que no veremos sucursales de bancos online al caminar por las calles. Pero en la actualidad, ellas ya no son necesarias y su manutención implica un consumo excesivo de varios recursos.

Energía eléctrica, agua, gas (especialmente en invierno), maquinarias especiales, mesas, sillas y otros artículos básicos.

Sin mencionar el elevado número de funcionarios que se necesita para que una sola agencia funcione de forma óptima, de lunes a viernes. 

La digitalización beneficia solamente a las instituciones financieras

Erróneamente, mucha gente cree que la reducción de costos permitida por la digitalización beneficia solamente a las instituciones financieras.

Pero esta interpretación se limita a escuchar apenas “una versión” de la historia completa.

Principalmente si consideramos que todos aquellos gastos necesarios para mantener los espacios físicos de un banco terminan recayendo, directa o indirectamente, sobre los clientes.

No es casualidad que los bancos tradicionales cobren tasas de mantenimiento e intereses tan elevados… 

Al reducir sus propios gastos, la banca online se torna capaz de ofrecer los mismos servicios que la tradicional con costos que resultan mucho más atractivos para sus potenciales clientes.

O sea, nos ofrece una real y significativa posibilidad de ahorrar a corto y a largo plazo, sin la necesidad de abrir mano de determinados servicios o comodidades.

Esta es, sin dudas, una de las ventajas más destacadas de los bancos digitales frente a los tradicionales. 

Banco Nubank

Abajo, vemos el ejemplo de Nubank, uno de los mayores bancos 100% digitales del mundo y la principal FinTech fundada en Brasil.

Su mensaje es claro: cuentas sin costos mensuales, tarjetas de crédito sin anualidad, transferencias gratuitas e ilimitadas entre cuentas y mejores rendimientos que los plazos fijos.

Todo eso en un lenguaje simple y a través de procesos intuitivos. O sea, un banco al alcance de todos, pero a medida de cada uno.  

Más adelante veremos otros beneficios, pero ahora concentrémonos en entender cómo funcionan los bancos online.

Para ser más concretos, en cómo pueden ofrecer el mismo abanico diversificado de servicios que un banco tradicional, sin tener que “existir físicamente” en un lugar. 

Los bancos digitales operan dentro de un sistema denominado Open Banking.

Para ofrecernos esa gran cantidad de operaciones y facilidades de forma 100% digital, deben asociarse con otros proveedores de servicios financieros, principalmente en lo que se refiere a alternativas de inversión. 

Veamos un ejemplo para entender esta lógica de forma más simple… Imaginemos que un cliente desea poner sus ahorros “a rendir” en una inversión X (un Fondo Común de Inversión, por ejemplo).

Al elegir esta opción a través de su celular o computadora, el banco online compartirá los datos de este cliente con un tercero proveedor de este tipo de servicio financiero.

Para, de esta manera, concretar la suscripción del cliente a la inversión de su preferencia.   

Este tipo de “cooperación” ya existía dentro del esquema de funcionamiento de los bancos tradicionales.

Al armar una cartera dentro de un FCI, por ejemplo, el banco invierte el dinero de sus clientes (que son cuotapartista de este fondo) en diferentes instrumentos, como bonos, acciones, deudas negociables, etc.

Y lógicamente, no todos estos instrumentos financieros pertenecen o son gestionados integralmente por el mismo banco. Los bonos, por ejemplo, suelen estar asociados a bancos centrales (o Tesoros) de diferentes países, como el Banco Central de Argentina o el Tesoro de los Estados Unidos, por ejemplo. 

En la siguiente imagen, vemos el ejemplo del Fondo Lombard Acciones Líderes, cuya cartera se distribuye entre activos de diferentes sectores (finanzas, energía, telecomunicaciones, entre otros). 

Pero cuando hablamos de operaciones 100% digitales, se torna posible concretarlas de forma mucho más rápida (generalmente, de forma inmediata) y segura.

Entornos seguros

La tecnología aplicada a las herramientas digitales permiten generar entornos cada vez más seguros, en una velocidad inimaginable dentro del mundo “físico”. 

Solo para mencionar un ejemplo, los avances tecnológicos nos permitieron contar con mecanismos de verificación de identidad mucho más eficaces, como reconocimiento facial o de huella dactilar (biometria), contraseñas o patrones programables, etc.

En la siguiente imagen, vemos el ejemplo de los mecanismos adoptados por Brubank (y que son utilizados por casi todos los bancos digitales) para garantizar más seguridad a sus clientes:

También es interesante resaltar que, para llevar adelante su transformación digital, los bancos tradicionales se “asocian” con otros proveedores de servicios financieros online.

Por ejemplo: al ingresar al home banking y seleccionar la opción de pagar servicios o impuestos, el cliente es redireccionado a plataformas de pagos electrónicos, como PagoMisCuentas (de Banelco) o Pagar (de la Red Link).

En Argentina, muchos bancos también incorporaron a Todo Pago para facilitar el envío y recibimiento de pagos electrónicos. 

Tras la pandemia del COVID-19, también notamos una notable diversificación en los medios de pago online admitidos por las propias compañías proveedoras de servicios básicos.

Edesur, por ejemplo, ya permite pagar facturas a través de PagoMisCuentas,. MercadoPago, Brubank (un banco 100% digital autorizado por la BCRA) y Ualá (una Fintech que permite tener una tarjeta prepaga internacional de sin la necesidad de abrir una cuenta bancaria).

Ahora, ¿con qué proveedores se asocian los bancos online para brindar más y mejores servicios al cliente?

Principalmente con otras empresas del universo Fintech, que en gran parte son startups. Esto nos da la oportunidad perfecta de hacer una aclaración más que necesaria para entender el universo de la banca online. Tomemos unos minutos para hacer este paréntesis: 

2.1 – ¿Son lo mismo los bancos online y las Fintech?

Esta es una duda bastante frecuente de quienes empiezan a aprender sobre el universo financiero digital.

No, no es lo mismo un banco online que una Fintech. Pero sí son conceptos – y organizaciones – relacionados. 

“FinTech” es un neologismo del idioma inglés, que nace a partir de la fusión de dos términos: “financial” y “technology”.

O sea, expresa la unión de las finanzas con las tecnologías (principalmente las TICs), que posibilita la creación de una nueva industria financiera llamada Tecnología Financiera. 

Popularmente, empezamos a usar este término para denominar a startups innovadoras que se dedican a incrementar y optimizar los servicios financieros digitales.

Pero en realidad, no designa a un tipo específico de empresa, sino a todas aquellas que trabajan para viabilizar la fusión de las nuevas tecnologías con el universo financiero. 

El ecosistema Fintech está conformado por empresas de diversos tipos, que se especializan en diferentes actividades.

Los bancos online hacen parte de este universo, pero no son los únicos.

En él, también encontraremos sistemas de pagos/cobranzas, transferencias de dinero, préstamos entre particulares y entre empresas e inversores, movimientos de remesas, comparadores financieros, inversiones en activos, compra y venta de criptomonedas, entre muchos otros. 

Solo para mencionar un ejemplo, MercadoPago es un gran nombre de la Tecnología Financiera en América Latina, pero no es un banco online (aunque cada vez se parezca más). En este artículo, a Escola de Negócios EALDE enumera y diferencia los principales tipos de Fintech.

Es una lectura interesante y rápida para quienes desean aprender más sobre la diversidad dentro de esta industria. 

Como este no es el foco de nuestro guía, nos limitaremos a diferenciar dos grandes protagonistas del mundo digital que revolucionan las formas de pago y la gestión de finanzas personales.

Veamos la diferencia entre los bancos digitales y las billeteras virtuales.

2.1.1 – Entendiendo la diferencia entre bancos digitales y billeteras virtuales

Las billeteras virtuales son creadas como soluciones financieras para permitir transferencias y pagos inmediatos entre dos (o más) personas, o entre un individuo y un comercio.

En Argentina, algunas de las billeteras virtuales más populares son: MercadoPago, Ualá, TodoPago, ValePai, Rapipago y Naranja X. 

Que su nombre haga referencia a la tradicional billetera no es casualidad. Se debe a que su lógica de funcionamiento resulta bastante similar, pero dentro de un ecosistema 100% digital.

En una billetera virtual, podemos adicionar, resguardar y administrar el dinero (saldo) que obtenemos a partir de diferentes vías

Cuando necesitemos comprar algunos productos o contratar un servicio, podemos usar este dinero para remunerar el establecimiento o el profesional contratado.

De hecho, las dos principales funcionalidades de una billetera virtual son:

  • Pago instantáneo, utilizando las tarjetas de crédito precargadas en la app, o a través de la lectura del código QR emitido por el establecimiento al momento de la compra/contratación. 
  • Enviar y recibir dinero de forma inmediata, entre dos usuarios diferentes. 

No es necesario estar bancarizado para tener una billetera virtual. Muchas personas eligen conectar sus cuentas bancarias y tarjetas de crédito con sus billeteras digitales para facilitar el depósito de fondos y agilizar el proceso de pago.

Pero también es posible depositar saldo en efectivo (a través de los canales habilitados), a partir de transferencias directas entre billeteras, y a través de las ganancias por ventas online (principalmente en MercadoPago).

¿Cómo es la regulación de los bancos online?  

La regulación de los bancos 100% digitales depende de las normativas vigentes en cada país. En líneas generales, estos instrumentos regulares apuntan a fomentar, delimitar y estandarizar la utilización de las herramientas tecnológicas en el ámbito financiero.

Algo muy similar ocurre en la banca tradicional, pero sus regulaciones se fueron estandarizando con el pasar de los años. Y es de esperarse que lo mismo suceda con la banca digital. 

En los últimos años, el Banco Central de la República Argentina viene dictando diferentes normativas relacionada a la Tecnología Financiera. Una de las más reconocidas se formalizó mediante la Ley 27.253 de 2016, que obligó a casi todos los comercios a incorporar medios de pagos electrónicos. En consecuencia, quedaba prohibido aceptar únicamente pagos en efectivo y se fomentaba la utilización de tarjetas de débito en compras presenciales. Esta decisión también impulsó acuerdos sectoriales para lograr la reducción del descuento referente a operaciones con tarjetas (bancarias o no). 

Las diferentes modalidades de pagos electrónicos inmediatos (PEI) y móviles (PEM) empezaron a ser impulsados por el BCRA, como comprobamos en este breve guia informativo orientado principalmente a vendedores. 

Para viabilizar este incentivo en la práctica, la institución avanzó significativamente en las regulaciones de estas tecnologías. Actualmente, el BCRA ya emitió normativas con el objetivo de:

  • Estandarizar los pagos con código QR; 
  • Regular transferencias electrónicas inmediatas;
  • Incorporar el DEBIN (debito inmediato) como nuevo medio de pago;
  • Regular las billeteras electrónicas (todavía se trata de una regulación inicial);
  • Permitir la apertura de cuentas bancarias a distancia, sin la necesidad de trámites presenciales (inclusive a través del home banking de la banca tradicional);
  • Generar la interconexión de cuentas bancarias y no-bancarias, utilizando el código CVU (Clave Virtual Uniforme); 
  • Regular la entrada en vigencia de los cheques electrónicos (ECHEQ);
  • Autorizar el funcionamiento de los bancos 100% digitales en Argentina.

¿Qué bancos 100% digitales están autorizados a operar en Argentina? 

Todo indica que, después de la pandemia del COVID-19, la oferta de ancos digitales en Argentina se incrementará de forma acelerada. Para estar debidamente autorizados a operar en el país, estas instituciones deben tener su licencia bancaria aprobada por el BCRA y comprometerse a respetar sus regulaciones. 

Actualmente, los bancos digitales autorizados a operar en Argentina por el BCRA son:

  • Wilobank: reconocido como el primer banco 100% digital en Argentina. 
  • Brubank;
  • Rebanking; 
  • OpenBank: se incorpora recientemente a la lista de los bancos digitales regulados en Argentina. En la primera semana de julio , el BCRA aprobó la licencia de este banco 100% digital asociado al grupo Santander.

También existen otras Fintechs autorizadas que no son estrictamente bancos digitales, pero prestan servicios financieros a través de Internet. Por ejemplo:

  • MercadoPago: es el gigante del sector en Argentina y el pilar financiero de MercadoLibre (actualmente la empresa con mayor valor de mercado del país). Quizás, haya empezado como una plataforma de pagos, cobros y transferencias de dinero online, pero la variedad de prestaciones financieras que fue incorporando hace que se asemeje cada vez más a un banco digital. Con la app, es posible transformar nuestro celular en una billetera electrónica en cuestión de segundos. Pero también podemos ir más allá: invertir nuestro dinero en Fondos Comunes de Inversión de renta fija (la plataforma actua como intermediario), solicitar préstamos online a través de MercadoCrédito para invertir en nuestros emprendimientos,  entre otros.
  • Wenance: es una Fintech líder en América Latina que apunta principalmente a la población no bancarizada, o que no tiene fácil acceso a las sucursales. Su plataforma financiera Welp trabaja para democratizar el acceso a servicios bancarios para quienes viven lejos de las instalaciones de bancos tradicionales. Ya su otra plataforma Mango, permite que los ciudadanos no bancarizados operen a través de sus celulares. Ambas son plataformas financieras multiproductos, que facilitan la otorgación de préstamos y tarjetas de crédito, entre otros. 
  • Naranja X: del Banco Galicia, ya tiene más de 1 millón de usuarios digitales activos y más de 2 millones de resúmenes virtuales. Naranja X es conocida como el “brazo Fintech” de este exitoso grupo, concebida para brindar soluciones financieras más simples y flexibles a personas y comercios, posibilitando la realización de cobranzas y pagos, transferencias, envíos y recepción de dinero desde el celular. A través de App Naranja, los usuarios pueden consultar y pagar sus resúmenes, además de conocer los próximos vencimientos y cargar credito. El grupo también lanzó Naranja Pos, que permite a los vendedores hacer cobranzas virtuales a través del dispositivo Dongle
  • Ualá: posibilita el acceso a cualquier individuo a partir de los 13 años de edad a una tarjeta Mastercard prepaga gratuita, sin la necesidad de tener una cuenta bancaria. Entre sus funcionalidades, permite pagar servicios de más de 3.000 proveedores, y facturas mediante la lectura del código de barras con el celular. También admite suscribirse a plataformas de entretenimiento online (Netflix y Spotify), y pagar en cualquier establecimiento que trabaje con tarjetas Mastercard. 
  • Voii: a pesar de haber abierto su sucursal en Capital Federal (no opera de forma 100% digital), Voii fue pionero en la digitalización de los bancos en Argentina. Desde que obtuvo la licencia del BCRA en 2014, viene trabajando para popularizar y optimizar los servicios financieros online en el país. En 2019, también lanzó su plataforma digital de educación financiera llamada “Bancate”. 

Igualmente, es importante resaltar que esta lista puede cambiar – literalmente – a cada día, a medida que nuevos bancos ganen la licencia para operar en Argentina. Pero existe una forma simple de verificar si una institución financiera está regulada por el BCRA. Según su política de transparencia, el BCRA permite que todos los ciudadanos accedan a una base de datos con las entidades financieras que operan bajo sus normativas

Para consultarla, basta clicar aquí o ingresar a esta dirección: http://www.bcra.gov.ar/SistemasFinancierosYdePagos/Entidades_financieras.asp. Lamentablemente, la lista no se encuentra actualizada a los días de hoy, pero se debe normalizar al final de la crisis sanitaria. 

¿Cuáles son la ventajas de los bancos digitales en comparación con los tradicionales?

La digitalización posibilita la modernización y agilización del sistema financiero (y no sólo bancario), lo que se traduce en numerosos beneficios para los usuarios. De hecho, los bancos 100% digitales ofrecen diversas facilidades para atraer nuevos clientes. Esto es muy importante para incentivar a que las personas pierdan el miedo de apostar por una gestión 100% virtual de sus finanzas. Pero también resulta indispensable para tener éxito entre las nuevas generaciones, que ya no son los clientes “del futuro”, sino del ahora. ¿Y por qué?

Los llamados “nativos digitales” se caracterizan por tener una baja fidelidad en relación a marcas o empresas específicas, ya que buscan constantemente aquellas que les ofrecen mejores experiencias. Por eso, los bancos online y las Fintech invierten constantemente en innovar y proporcionar una experiencia al usuario cada vez más amigable y segura. Porque entendieron que necesitan mantenerse en constante evolución para seguir siendo atractivas para sus clientes.

Aunque quizás hagan esto pensando principalmente en los más jóvenes (que suelen sentirse más identificados con un sistema financiero 100% digital), lo cierto es que todas las personas pueden aprovechar estos beneficios para mejorar la gestión de sus finanzas personales, comerciales o empresariales. Independiente de nuestra edad, ocupación y condición socioeconómica, es probable que encontremos ventajas reales a corto y a largo plazo al migrar hacia un banco digital. 

A continuación, detallamos tres grandes beneficios que, sin dudas, seguirán impulsando el crecimiento de los bancos online en Argentina: 

Reducir costos y mejorar la rentabilidad de los ahorros

La ventaja más evidente de los bancos 100% online es la posibilidad de reducir los gastos implicados en participar del sistema bancario. Todos ellos permiten abrir una cuenta gratuita y rápidamente, así como realizar operaciones bancarias esenciales sin costo, en cualquier momento y lugar. Además, la gran mayoría no aplica tasas de manutención o anualidades referentes a cuentas y tarjetas de débito. Tampoco es necesario pagar por la emisión de tarjetas ni por los retiros de efectivo realizados dentro del país. 

Wilobank se aprovecha del humor para destacar uno de sus beneficios más atractivos, en relación a “otros bancos”. 

En la práctica, esto significa que el cliente necesita gastar mucho menos para tener acceso a un amplio abanico de servicios financieros. Lo que se traduce en una doble posibilidad de ahorro, ya que los costos de acceso o contratación son significativamente menores, y es posible obtener mejores ganancias al invertir nuestro dinero a través de estas instituciones. 

Antes de las actuales regulaciones impuestas a los plazos fijos, Brubank, por ejemplo, llegó a ofrecer una tasa de interés anual superior al 64% en 2019. Una estrategia llamativa que resultó eficaz para captar a quienes deseaban asegurar rendimientos reales que “vencieran a la inflación”. 

Además de intentar ofrecer rendimientos más atractivos en sus plazos fijos online, los bancos digitales también trabajan con cajas de ahorros remuneradas. Esta opción permite al cliente recibir intereses por el dinero que mantiene en su caja de ahorro (en pesos o en dólares), sin tener que inmovilizarlo. 

Otro beneficio estratégico ofrecido por los neobancos para atraer a quienes buscan proteger sus ahorros, es manejar precios más atractivos para la compra y venta de monedas extranjeras (dólar y euro, principalmente). Muchas veces, es posible adquirirlas al precio oficial y puede no existir ningún spread (diferencia de precio entre la banca vendedora y la compradora). 

Los bancos digitales en Argentina también se están asociando con diferentes comercios y proveedores de servicios para ofrecer descuentos exclusivos a sus clientes. Supermercados, farmacias, compañías de seguros, restaurantes y locales de comida rápida, plataformas de capacitación online y servicios de streaming: son algunos de los establecimientos que ya trabajan en conjunto con la banca 100% virtual. En la siguiente imagen, vemos algunos de los descuentos brindados por Rebanking a sus clientes:

¿Qué costos pueden ser aplicados por los bancos digitales? 

Los bancos online suelen cobrar por la reimpresión de tarjetas en caso de robo o extravío, y por los retiros de dinero en el exterior. Abajo, vemos el ejemplo de Brubank:

Además, pueden existir comisiones derivadas de la contratación de servicios financieros “tercerizados” a otros proveedores, principalmente de instrumentos de inversión. También es importante poner atención a los costos efectivos y nominales de la financiación con tarjeta de crédito. Abajo, vemos el ejemplo de la tarjeta Mastercard otorgada por Wilobank : 

Toda la información sobre costos de un banco digital suele estar en la sección “Precios” o “Costos” de su sitio web o app móvil. 

Más autonomía y agilidad en la gestión financiera 

Si algo tienen en común todas las empresas del universo Fintech, es el hecho de trabajar para que las nuevas tecnologías posibiliten un grado cada vez más elevado de autonomía, flexibilidad y agilidad en la gestión financiera. No solo para cada uno de nosotros, como personas, sino también para las empresas, los negocios locales y, en definitiva, para las propias instituciones financieras. 

Solo el hecho de poder acceder y administrar nuestras finanzas personales desde los celulares, a cualquier momento y en cualquier lugar, ya es revolucionario. ¿Perciben cuánta autonomía y agilidad ganamos desde que podemos operar nuestras cuentas bancarias a través de Internet? ¿O desde que no necesitamos desplazarnos hasta un lugar X o Y sencillamente para pagar una cuenta de luz? O mejor aún: ¿desde que no necesitamos estrictamente salir de nuestras casas o dejar a nuestros negocios para hacer trámites absolutamente ordinarios? 

Ganar agilidad significa, en términos simples, tener más tiempo para invertir en todo aquello que requiere nuestra atención, o que simplemente nos agrada. Seamos sinceros… ¿A quién le parecía razonable la idea de perder horas de un día productivo esperando a ser atendido en un banco?  Simplemente porque no teníamos los medios para operar nosotros mismos nuestras cuentas. O porque dependíamos de la firma de un tercero para solicitar o autorizar  determinados servicios financieros (un préstamo, por ejemplo).  

Precisamente por esto, autonomía y agilidad están estrictamente relacionadas. Si puedo tomar la iniciativa y decidir por mí mismo, también puedo reducir significativamente el tiempo que gasto para desarrollar cada proceso o acción. Hoy, basta con descargar una app y hacer un par de clics en la pantalla del celular para concretar una infinidad de transacciones. 

Pero autonomía significa tambíen conquistar más poder y libertad de elección. En el sistema financiero tradicional, muchas veces, éramos obligados a inclinarnos por un banco X o Y simplemente porque teníamos una sucursal cerca de casa. O inclusive, porque estos eran los únicos bancos con presencia en nuestra ciudad. Además, soliamos tener un abanico de prestaciones y posibilidades de inversión limitados a los productos manejados en aquella sucursal o por aquel banco.   

En el mundo digital, estas barreras se derrumban, porque las distancias y las instalaciones físicas dejan de ser un requisito. Ya no necesitamos vivir en centros urbanos, o cerca de grandes ciudades, para poder tener acceso a la variedad de servicios financieros existentes en el país. Nuestra ubicación dejó de ser un factor limitante de nuestro derecho a la libertad de elección.  

La Tecnología Financiera también proporciona un aporte de valor inestimable para los negocios locales y las PYMEs. En un mercado global dominado por “gigantes digitales”, especialmente en el comercio electrónico, ¿podrán llegar a competir las pequeñas y medianas empresas o los negocios de barrio? Sin dudas, no lo harán sin la ayuda de la tecnología

La gestión financiera es un punto particularmente sensible para los negocios y puede ser optimizada en una escala sorprendente al volverse más amigable con los medios digitales, por todos los beneficios de los que venimos hablando hasta ahora. Maximizar rentabilidades, reducir costos, tener mayor flexibilidad a la hora de invertir, controlar fácilmente todas sus operaciones (ventas, pagos, facturas pendientes), mejorar la planificación presupuestaria, disminuir las chances de “errores humanos”, etc. Todo esto ayudará a los emprendedores argentinos a tener más tiempo y más incentivos para crecer. 

Pero atención: este movimiento de digitalización no se limita al ámbito financiero. De aquí en adelante, todos los procesos fundamentales para el éxito de un negocio, se tornarán cada vez más difíciles y menos eficaces, si no incorporan las nuevas tecnologías. Por ejemplo, el marketing digital ya se convirtió en un pilar para la captación de nuevos clientes, mostrándose mucho más efectivo y más económico que la publicidad tradicional. 

Promover la inclusión financiera de los argentinos

Según la “Estrategia Nacional de Inclusión Financiera” publicada en 2019, alrededor de 20% de la población adulta de Argentina no posee cuenta bancaria ni tarjeta de débito. Esto significa que se encuentran excluidos, por diferentes motivos, del sistema financiero oficial del país. 

Además, la investigación ha revelado que casi 80% de los adultos que sí tienen una cuenta bancaria o una tarjeta de débito, actúan como si no las tuvieran (o inclusive, ignoran el hecho de estar bancarizados). Por lo tanto, no llega a ser una sorpresa que más de la mitad de las transacciones realizadas en el país todavía se concreten con dinero físico (efectivo).

Por otro lado, los datos arrojados por ENACOM (Ente Nacional de Comunicaciones), revelan que existen más líneas de telefonía móvil que personas en Argentina. Esto significa que existe una alta penetración de celulares en el país y, como la mayoría de estos aparatos ya son smartphones, gran parte de la población argentina tiene o podría tener acceso a Internet en sus celulares. Tanto por las redes de datos vinculadas a las compañías de telefonía móvil, como por las redes de WiFi públicas o particulares.

Además, es importante considerar que las estadísticas de la Cámara de Comercio Argentina demuestran el crecimiento progresivo de las compras online y de los pagos electrónicos realizados en el país. Por un lado, esto refuerza la elevada penetración de Internet entre los argentinos. Pero también apunta a que cada vez más argentinos optan por los beneficios del comercio electrónico y confían en los medios digitales a la hora de efectuar un pago seguro. 

Todos estos factores nos muestran que no solo están dadas las bases necesarias para la expansión de los bancos digitales en Argentina, sino también que la tecnología será nuestra gran aliada en la inclusión financiera de la población. Para que cada vez más personas tengan acceso a servicios bancarios – y financieros, en general – debidamente regulados, no necesitando recurrir a alternativas extraoficiales o ilícitas que pueden perjudicar seriamente sus finanzas y sus actividades laborales.

Solo para mencionar un ejemplo, muchas Fintech están posibilitando a los ciudadanos que tienen dificultades para desplazarse hasta las sucursales bancarias, acceder a préstamos (personales o comerciales), a instrumentos de inversiones y a un nivel de facilidad y agilidad en las prestaciones financieras que, antes, resultaban impensables por las distancias o barreras geográficas. 

También dan la oportunidad a los jóvenes de iniciarse en el ámbito financiero, mismo que no cuenten con fuentes de ingresos activos propias. O sea, antes de que ingresen al mercado de trabajo y sean ellos mismos los proveedores de sus ahorros. Esto es importante por múltiples razones, pero principalmente para que aprendan a gestionar sus finanzas de forma responsable y puedan ganar más autonomía en su día a día.  

Aunque sea solo el inicio, de esto se trata promover una real democratización financiera, brindando más autonomía y menos obstáculos para que todos podamos, algún día, tener el control de nuestras  finanzas y no encontrar en las distancias físicas un impedimento para impulsar nuestros proyectos personales y concretar nuestros sueños. 

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